Una crónica de la vida en el campo estadounidense, “The Power of the dog”

Una revisión progresista de la vida en el campo estadounidense en la primera mitad del siglo pasado. El director Diego Maté ha querido reflejar la historia de los hermanos Burbank les va bien con la ganadería, pero los dos están incompletos: Phil disfruta de la vida en el campo y sus placeres salvajes y martiriza a George, que prefiere las comodidades de la civilización. Un día George conoce a una mujer, se enamora y se casan. Rose se muda a la gran casa familiar con su hijo, un joven escuálido y retraído que lo desconoce todo del campo, es bueno para hacer flores con papeles y se deja llevar por la madre. ¿De dónde salió Peter, cómo pudo ese entorno inhóspito, incluso ese tiempo (1925) producir un adolescente tan exageradamente delicado y meditabundo?

La primera mitad de “El poder del perro” se arrastra y debido a la desagradable naturaleza de su protagonista, es difícil conectar con ella. Sin embargo, Campion recompensa tu paciencia con una segunda mitad compleja e impredecible en donde el minimalismo cobra sentido. Aquí, la película toma una dirección inesperada al tiempo que la tensión y sensualidad aumentan; pasamos de un thriller sobre un hombre aterrorizando a una mujer, a un estudio psicológico de represión.

Cuando Peter regresa para vivir en el rancho, la figura de Phil adquiere un aura aún más grande de peligro. Benedict Cumberbatch (“The Mauritanian”) es aterrador en el papel, pues cada vez que asoma su cabeza, o se escucha su chiflido, el peligro es palpable. El soberbio score musical, con tintes siniestros, de Jonny Greenwood refuerza esta noción. Da la impresión de que algo muy malo va a suceder. Sin embargo, Campion hace algo mucho más efectivo.

Las trayectorias de Phil y Peter se conectan y la película adquiere alas. De repente, comprendes que ambos son seres inadaptados con grandes similitudes. Una escena involucrando a un conejo y una sirvienta (interpretada por una desperdiciada Thomasin McKenzie) te deja ver que el muchacho también tiene un lado cruel. La ubicación del rancho — sitiado por montañas y repleto de hombres trabajando — cobra fuerza en la historia y los numerosos planos generales de un Phil aislado se hacen más significativos. Lo que inicia como un tormento psicológico provocado por machismo se transforma en sutil erotismo y una exploración de deseo.

Quitando un acento distractor, Cumberbatch entrega una actuación comandante que adquiere mayor fuerza en momentos de vulnerabilidad. Sin embargo, es Kodi Smit-McPhee (“Dolemite Is My Name”) quien se termina llevando las palmas e incluso logra opacar a Cumberbatch en sus escenas juntos.

El director explora dinámicas de poder y psicología masculina tomando como referencia a un hombre homosexual reprimido con un profundo hombre homosexual reprimido que guarda un desprecio hacia sí mismo y un ímpeto por controlar a otras personas.

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