Un impresionante e insuperable C. Tangana revoluciona Zaragoza con su gira “Sin cantar ni afinar tour”

Unas 9.000 personas se reunían el viernes en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza para ver a uno de los cantantes del momento. Meses antes del concierto en la capital aragonesa me dijeron que su gira era una de las mejores de este 2022… y hoy puedo afirmar que sí, que es de los mejores directos que se van a ver en este año.

Una de las dudas que me surgían antes del concierto de esta gira Sin cantar ni afinar tour era cómo se iban a ensamblar el pasado y el presente del artista. Y, ha sido sorprendente ver como C. Tangana resolvía ese contraste imposible de temperaturas musicales entre el trap y el pop aflamencado que resultó ser todo un asombro para la audiencia. Tras un comienzo por todo lo alto con luces, música y una bajada de telón espectacular que dieron paso a El milagro, el escenario se convirtió en un club de los años cuarenta para interpretar Te olvidaste o Te venero. Llegó el momento de perderse por los caminos de la bachata, primero honrando a Luis Segura, el papá de la bachata, con Bobo, y luego con su Ateo que enloqueció a Zaragoza.

Hubo muchos momentos para recordar en esta noche mágica, pero me quedaría con el tema Demasiadas mujeres y su puesta sobre el escenario que obligaron a los ahí presentes a bailar y saltar con él. Aquí se produjo una pirueta narrativa en el guion. Haciendo que el escenario se volviera más íntimo y nos colamos en la sala de su glorioso Tiny Desk grabado para la National Public Radio estadounidense. Al igual que en el vídeo, se encontraban rodeados sobre una gran mesa bien surtida de licores en donde estaba acompañado de sus músicos entre los que se encontraba Carmona.

Entre trago y trago repasaron canciones propias y ajenas en un tramo central glorioso. Rumba, palmeo y destilando ese aroma a fiesta que no para de crecer desfilaron temas como No estamos lokos de Ketama, Ingobernable¸ Noches de bohemia mezclado con El corazón partío de Alejandro Sanz y Aunque tú no lo sepas. Llegaba el turno de otra de las canciones esperadas de la noche Los tontos que todo el público cantó y que el artista se atrevió a unir a la famosa Alegría de vivir de Ray Heredia.

Se generó otro cambio de guión para retomarlo donde se había dejado antes. Regresó la desafiante estrella de gafas de sol e invocó sobre la mesa su Tranquilísimo. De esta forma, se abría la tercera parte de este show. Con esa idea de película nos llevó hacia su climax en ese club en donde el alcohol ya invitaba a llevar la fiesta a lo más alto con Llorando en la limo, Muriendo de envidia o Nunca estoy.

Quedaba poquito, pero faltaba lo mejor de la fiesta y los gritos de sus fans no cesaron al escuchar las primeras notas de Antes de morirme y su Tu me dejaste de querer. Momentos que repetiremos más de uno en nuestras memorias. Luego nos llevó al ritmo de Suavemente, de Elvis Crespo, una de las canciones más emblemáticas de todos los tiempos. Con esta nostalgia de cuando las grandes juergas están llegando a su final sorprendió con Un veneno dejándose la energía en el escenario y sorprendiendo hasta el final.

Este concierto que mezclaba la idea de un directo al uso con la idea de contemplar un videoclip con aroma retro marcó otro punto distintivo que sorprendió poniendo el nivel muy muy alto y, por supuesto, no dejó de asombrar hasta el último momento. Al caer la pantalla, los nombres de los músicos y el equipo de C. Tangana aparecieron como si fueran los créditos finales de una película.

Lo resumo ya todo con un insuperable, maravilloso, impresionante… y ganas de ver lo próximo con lo que este artista nos va a sorprender tras esta sensación tan extraordinaria que nos ha dejado.

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