La rumba de Estopa abre el festival Pirineos Sur

Anoche se subía el telón de una edición muy ambiciosa de Pirineos Sur y no lo pudo hacer de mejor manera que con uno de los grupos catalanes más queridos, Estopa. Aunque, antes de ellos pudimos disfrutar de las ya consolidadas Maruja Limón que nos deleitaron con sus temas Cárcel, Machito o Ataque de pasión.


El ambiente que rodea a este festival es impresionante y es que pocas veces podemos ver a tu artista o grupo favorito encima de un escenario flotante. Llegaba la hora de poder disfrutar de los hermanos Muñoz que comenzaron por todo lo alto con Tu calorro, Vino tinto o Fuego.


La expectación era máxima, desde 2019 no pasaban por la tierra aragonesa y eso que, por fin, este año podremos disfrutar de ellos durante las Fiestas del Pilar. La energía que quedó plasmada desde estas primeras canciones plantearon un espectáculo donde reunían lo mejor de su repertorio, sin apenas tregua para los asistentes. Sus canciones se han convertido ya en himnos para la cultura musical de nuestro país y así lo demostraron anoche. Del nuevo disco apenas tocaron cuatro canciones como Camiseta de rockanrol o El último renglón, pero a nadie pareció importarle ya que estaban viviendo una auténtica celebración.


Vacaciones, La raja de tu falda, Penas con rumba o Ya no me acuerdo no podían faltar en esta fiesta en donde el público no paró de dar palmas al más puro estilo rumbero y saltar sin parar al más puro estilo de un concierto de rock.


En la parte final del concierto, la banda abandonó el escenario para hacer un clima más íntimo para los hermanos y sentados en unos taburetes empezaron a hacer versiones acústicas de algunos de sus temas más antiguos como Mi primera cana o Demonios. Tras esos momentos a solas, anunciaron que el concierto llegaba a su fin y con ese final llegaba la gran fiesta con Cacho a cacho y Como Camarón. Uno de sus temas más conocidos y en la que todo el mundo se deja la voz y el alma.


Durante todo el concierto estuvieron muy a gusto en ese escenario. Ellos mismos aseguraron que no se iban a olvidar de este concierto porque había sido muy especial. Y, no sólo para ellos porque el público disfruto como nunca. Incluso algún valiente se atrevió a darse un bañito durante el concierto.


Estopa se despedía con su rumba rockera del escenario de Pirineos Sur y, sobre todo, dejando el listón muy alto en este inicio de festival por el que todavía tienen que pasar grandes artistas.

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