Empar Fernández: “El pasado nunca acaba de pasar”

Será nuestro secreto guarda una mezcla de desencanto y verismo, de realidad incisiva y, sin embargo, ausencia de rencor lo que hace de esta novela coral, al amparo de una trama criminal adictiva, una crónica asombrosamente ágil y certera de una élite atrapada en los demonios de su propia decadencia. Empar Fernández desentraña, con el escalpelo de una mirada asombrosamente observadora, la maraña de anhelos, ambiciones y hambre de poder que mueve a unos personajes a los que retrata, sin embargo, con una gran dosis de verdad no exenta, por momentos, de delicadeza, ternura y hasta compasión.


¿Cómo nace esta historia?

Yo he sido profesora toda la vida y tenía una alumna con características parecidas a Noa, con esa obsesión porque no la devolvieran a su país. Por lo tanto, a través del perfil de esta chica y que me parecía un tema muy interesante que tratar porque la adopción es un proceso difícil surge esta novela.

Los lectores van a disfrutar de una historia que mezcla la verdad con la ternura y la compasión

El mundo tiene ternura y destrucción. Quería dar un poco la sensación de que todo es cambiante y que todo puede estar a la vez también.

Me atrevería a decir que también es una historia de personajes porque tenemos a Mauricio Tedesco, Lidia Sampedro, Iván Cabrera, Noa…

Sí, totalmente. Esta es la primera novela protagonizada por el equipo policial de Mauricio, Lidia… y hay que dar muchas pinceladas para que el lector se familiarice con ellos. También, hay otros personajes que están por como son como el chico del que Noa se enamora o el conserje de la escuela. Ese forma de retratar a los personas es quizás una definición de lo que a mí me gusta hacer.

Como bien dices es la primera novela de Mauricio, ¿cuéntanos un poco más sobre este personaje?

Es un hombre que intenta ser un buen policía sin extravagancias. Cuando digo sin extravagancias me refiero a que no tiene nada que en él resulte muy especial. Es una persona normal que tiene la capacidad de ser un buen observador. Como buen observador es buen conocedor de la condición humana y esa es su única virtud. No utiliza o se apoya en los avances científicos, es más en su manera de ver la vida. En cuanto a su temperamento es un hombre bastante nostálgico porque perdió a su mujer, está a punto de cumplir los 60 y es pesimista por naturaleza. Por todo lo demás es una persona tan real como se puede retratar.

Me comentabas que has tenido que perfilar mucho a los personajes porque quieres continuar con ellos en otras novelas

Sí, quiero continuar con Mauricio, Lidia e Iván. Me encantaría hacer una serie.

En este caso nos presentas la desaparición de Noa y una serie de tramas que se van enredando poco a poco

Sí, se va enredando a la vez que se va desenredando aunque, muy poco a poco. En novela negra y en novela policial los autores tenemos claro que el pasado nunca acaba de pasar. El pasado pesa y hace sombra a los personajes. Ese pasado en donde hubo una corrupción, se tapó, en el que ese delito no acaeció nada a la luz pesa sobre toda la historia.

Ese secreto la hace muy adictiva

Esperemos que sea así. Se trata de sostener el suspense hasta el final y hasta que no llegamos ahí no sabemos quién es el protagonista de toda esa violencia que se está desatando. Dentro de la novela también he querido que jugaran un papel fundamental los medios de comunicación porque con la desaparición de Noa y los posteriores delitos los medios coinciden en crear esa sensación de terror y pánico.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*