Amaia deslumbra en el Auditorio de Zaragoza

Amaia en su paso por la capital aragonesa. Foto: Delfín Sarasa

Única. Amaia Romero no tiene fin y anoche nos lo demostró en la Sala Mozart de Zaragoza con un conmovedor concierto. El pasado viernes lanzaba su segundo disco Cuando no sé quién soy y anoche pudimos escuchar los temas por primera vez en directo. Todo un lujo para la capital maña que acogió también a sus padres y su hermana que acudieron al Auditorio como unos fans más.

Con un único foco orientado al piano mientras el resto de la sala estaba a oscuras, Amaia Romero aparecía en escena entre aplausos dando la Bienvenida al show. Nos encanta que una artista tenga una propia canción para comenzar su concierto y disco. Sin detenerse, cantaba el tema Dilo sin hablar y ahora sí, era el momento de saludar al público que abarrotaba el Auditorio de Zaragoza: «Gracias por venir, encima ya veo que os sabéis todas las canciones. Esto es un lujo».

La escenografía es el acompañamiento perfecto para Amaia. Unos aros redondeados y ovalados se van encendiendo al ritmo de la música creando curvas y formas con la luz que los rodea. En el fondo, se mantiene una luna que cambia de tonalidad según la canción que interpreta. Desde aquí ya os podemos decir que nos encantaría haber hecho fotos durante el concierto para poder enseñaros el partido que le saca a estos aros. Un auténtico diez a la persona que ha creado este entorno.

La artista sólo tuvo palabras de agradecimiento al público por su asistencia y compromiso con su trabajo «En cuanto habéis empezado a cantar la de Dilo sin hablar me ha emocionado muchísimo al escuchar que os sabéis las canciones». El siguiente tema fue La vida imposible y ella misma compartió que es una de las favoritas del disco. Con tan sólo tres temas pudimos ver a Amaia tocar el piano, cantar, tocar un sintetizador… Y hacer todo eso sin pestañear. Por algo, Amaia ha cantando en grandes galas como los Premios Goya 2020.

Otra de las canciones en sonar fue El relámpago que compuso para su primer álbum Pero no pasa nada. Hacemos mucho hincapié en la escenografía ya que al cantar la frase debajo del relámpago, el escenario evocó un perfecto relámpago que hizo retumbar toda la sala. ¿Y qué más? Baila cada canción desde el banco o de pie y se le ve disfrutar con cada nota que desprende al piano o con la banda que le acompaña – guitarra, bajo, batería y teclados -.

Llegó un momento espectacular de la noche cuando se apagó todo el escenario y con dos focos iluminando su piano proyectaron la sombra de Amaia en el telón negro de fondo encajado perfectamente en uno de los aros, para interpretar el tema Pesimista. Se hace el silencio entre el público para escuchar como rasga cada nota con su guitarra mientras su cristalina voz atrapa al público.

La sala se viene abajo cuando Amaia empieza a cantar el tema Ave María de David Bisbal con los mismos acordes que la canción La Canción Que No Quiero Cantarte. Con 23 años poca gente sabe qué quiere hacer en esta vida y ella lo tiene muy claro.

Amaia crea un aura que encandila a todo el público que permanece con la boca abierta rompiendo el silencio con aplausos entre cada uno de los temas. Una emocionada Amaia miraba a sus seguidores dando las gracias: «Qué bonito, muchas gracias». Desde aquí os animamos a acudir una vez en la vida a disfrutar en directo de un concierto de la pamplonesa. Nos enseña a disfrutar con un piano y su voz demostrando que no todo en esta vida es reggaeton, cuatro acordes o un riff de guitarra eléctrica. Con el tema Un Nuevo Lugar (primer tema que lanzó en 2018) y Yamaguchi termina su parte del concierto más emotiva levantando de los asientos al público para ovacionarla.

Nuevo Verano, La Persona, Quiero que vengas y Quiero pero no, no podían faltar en la lista de canciones de la noche. Se acercaba el final y nadie quería moverse del recinto. Perdona (Ahora Sí Que Sí) y Santos Que Yo Pinte aumentaba el ritmo. La banda subía las revoluciones con las primeras notas de El Encuentro, un tema que sacó en 2020 en colaboración con Alizzz. Y ahora sí, tras una hora y media de concierto que se hizo corta, se despedía de Zaragoza por todo lo alto con La Canción Que No Quiero Cantarte que lanzaba hace una semana en colaboración con Aitana. El público se ponía en pie y coreaba la frase que ya se ha hecho viral «¿Quieres ser mi amigo? Cómeme el higo». Amaia se despedía junto a su banda entre aplausos y vítores que parecían interminables. Te esperamos muy pronto en Zaragoza, esta es tu casa.

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