Aitana Sánchez-Gijón y Marta Poveda protagonizan Malvivir en Naves del Español

Malvivir se podrá ver en las Naves del español. Foto: David Ruiz

La Sala Max Aub de Naves del Español en Matadero, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, presenta el 5 de mayo el estreno en Madrid del espectáculo Malvivir, basado en las novelas de pícaras del Siglo de Oro, con dramaturgia de Álvaro Tato, dirección de Yayo Cáceres e interpretado por Aitana Sánchez-Gijón, Marta Poveda y Bruno Tambascio. Una obra que pone en escena a un personaje tan intrigante como contradictorio y tan arrebatador como misterioso: el de la pícara del siglo XVII, una figura clave de la literatura clásica española. Tras una exitosa gira por todo el país, Malvivir podrá verse durante un mes y hasta el 5 de junio en Naves del Español en Matadero.

Malvivir cuenta en primera persona la vida secreta de la pícara Elena de Paz, una mujer libre, rebelde, ladrona, ingeniosa, embustera y fugitiva que desafía todas las convenciones de su época y paga el precio de su libertad. La obra nos acerca a su historia, contada en primera persona, desde su infancia hasta su durísima juventud tras la muerte de sus padres, su papel de criada con una viuda en quiebra, de falsa dama con un viejo celoso o su encuentro con Montúfar, que la llevará a una relación violenta de amor y odio por los caminos de España. Una existencia intensa y tragicómica, llena de altibajos, sobresaltos, ilusiones frustradas, alegrías fugaces, engaños, peripecias, y siempre fugitiva, perseguida y marcada por la sombra de la mentira, la miseria y la muerte.

Malvivir es también el viaje a la cara oscura del Siglo de Oro, un recorrido por las distintas capas sociales, escenarios y personajes de una época turbulenta y fascinante, así como la historia del amor desgarrado y salvaje entre Elena y Montúfar, dos pícaros miserables en una España de esplendor y hambruna, de ensueño y engaño, de fe y brujería.

En Malvivir, dos grandes actrices, Aitana Sánchez-Gijón y Marta Poveda, dan vida a esta pícara y al mundo que la rodea. Dos intérpretes ante el desafío de asumir todos los personajes de la función y con la constante presencia de un rabelín, al que da vida Bruno Tambascio, que toca y canta en directo para acompañar la acción y crear los diversos espacios y atmósferas. Un espacio escénico esencial y simbólico, como si se tratara de la representación de un ñaque del siglo XVII, un tipo de agrupación ambulante y de carácter popular que abordaba obras en pareja. Las claves de Malvivir se inspiran en ese concepto teatral: síntesis de elementos, aprovechamiento máximo de las posibilidades del juego escénico y una gran labor de vestuario, iluminación, música y ritmo.

Ante los ojos del público desfilan más de una docena de personajes que giran en torno a Elena de Paz: el pícaro Montúfar, la bruja morisca Zara, el buhonero gascón Pierre, la dama viuda Teodora, el hidalgo perulero don Álvaro… Un recorrido por la España de la época, a medio camino entre la risa y el llanto, y con canciones originales (con letras quevedescas) resonando a lo largo de toda la pieza.

La puesta en escena lleva el inconfundible sello de identidad que ha marcado a lo largo de los años los espectáculos de Ay Teatro y del director Yayo Cáceres: una puesta sencilla y rotunda basada en la fisicidad, el ritmo frentico, la música en directo y una sucesión de imágenes y estímulos que no dan tregua, apostando por la quintaesencia del teatro puro. En definitiva, una visión tragicómica del siglo XVII que es, al mismo tiempo, una reflexión sobre la libertad y la supervivencia y un rescate de la literatura picaresca femenina del Barroco.

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