Nieves Herrero: “Para Victoria Eugenia las joyas eran como una protección”

Nieves Herrero publica una gran novela sobre las joyas de las reinas de España que marcaron la dramática vida de Victoria Eugenia y, un siglo después, luce doña Letizia. Estas joyas guardan grandes secretos de amor y desamor de quienes las han llevado y que se han lucido como amuletos y signos de poder.


¿Cómo te siente al ver el buen recibimiento que está teniendo El joyero de la reina?

Estoy muy emocionada. Después de toda la pandemia, la reina tuvo su primer acto oficial, una cena de estado, y cuando vi que se había puesto todas las joyas que pertenecían a la familia real me quedé muy impresionada.

En el libro comienzas hablando de doña Letizia, pero la verdadera protagonista de esta historia es Victoria Eugenia

El libro sobre todo narra la historia de Victoria Eugenia que según llega a España tiene que cambiar de lengua, de religión pasando del anglicanismo a la religión católica y, ella todo lo hace por amor. Pocas reinas se casaron por amor, lo que pasa es que duró poco y enseguida llegó el desamor. Fueron de los pocos reyes que no se han casado por intereses de estado sino porque ellos querían. Alfonso XIII dijo que no se quería casar con una fotografía, que quería casar con alguien que realmente le atrajera un poco. Antes todos se casaban por conveniencia y la lástima es que ellos se casaron por amor, pero les duró poco, enseguida llegaron los hijos, las enfermedades, las infidelidades del rey y poco a poco se fueron separando.

Además, de enfrentarse a estos problemas personales se tuvo que enfrentar al pueblo ya que su llegada no fue nada fácil

A ella la recibimos el día de su boda con una bomba y no lo pasó nada bien. Se fue al exilio con una pena enorme pensando que no la quería nadie ¿Cuál fue su sorpresa? Después de 38 años cuando regresó a España la gente estaba esperándola, echándose a la calle y aplaudiéndola. En algún momento dijo que ya se podía morir tranquila porque se pensaba que no la querían. La verdad que tuvo que ser increíble y bonito para ella ver como todo el pueblo de Madrid se echaba a la calle.

Tuvo que ser muy complicado para ella

Imagínate el encontrarte con todo extranjeros y ver que tu familia no está contigo. Aunque estuviera educada para eso, no te educan para que no te quieran. Ella lo pasó muy mal. Hablando con Alessandro Lecquio, que es su bisnieto mayor, me contaba que ella al final de sus días fue feliz. Pudo ser muy infeliz en el camino porque ella tenía mucha angustia al no querer ser la última reina de España. Ella estuvo trabajando mucho en la sombra para ver si regresaba la monarquía. No lo vio pero lo consiguió y sus esfuerzos no fueron en vano.

En la novela nos encontramos con muchas joyas que para Victoria Eugenia fueron muy importantes

Sí, las joyas para ella son como una especie de báculo en donde se apoyaba los días más difíciles. Ella se ponía todas las joyas. Era muy diferente a la Reina Letizia que no se suele poner muchas a excepción del otro día en la cena de estado. Yo es la primera vez que la veo con tantas joyas.

Una de las joyas más importantes es la Peregrina

Sí, tenía bastante trasfondo. Ella durante mucho tiempo creyó que su joya era la Peregrina y luego, poco a poco, a través de su joyero supo que no era así. Realmente con José Bonaparte se le pierde la pista a la Peregrina del joyero real. Alfonso XIII hereda de la Reina Isabel II la joya de la Peregrina y se la regala a la Reina Victoria Eugenia cuando se casan. Él sabía que no era la auténtica porque se le perdió la vista hacía tiempo aunque, hubo varias ocasiones en que la Corona de España la podría haber, pero eran momentos muy difíciles para España y no se podía hacer ese gasto en joyas.

Pasados los años, se le recuperó la pista en Nueva York cuando sale a subasta y la propia reina, ya muy mayor, le pide a su nieto que sea él el que puje pero no pudieron llegar a la cantidad. Al día siguiente, ella no se vino abajo, le mando al Duque de Alba a que saliera a decir que la Peregrina la tenía ella y la mostró en rueda de prensa. Ella no quiso desmentir la palabra del rey, pero ella llegó a saber que la que tiene hoy el joyero real es una de las grandes perlas que tienen los reyes y que algunos la llaman la falsa peregrina.

Me resulta muy atractiva la relación entre la Reina Victoria Eugenia y su joyero, Ramiro García- Ansonera

Yo creo que el joyero tenía bastante fascinación por Victoria Eugenia porque era una mujer muy interesante, gran conversadora, intelectual y con muchas inquietudes artísticas. Las joyas formaban parte de su vida porque su abuela adoraba las joyas. Su abuelo había diseñado unas joyas que su abuela se ponía e incluso pidió que la enterraran con una de ellas que había diseñado el Príncipe Alberto y su abuela que era tan rígida en lo único que era más humana era por su amor por las joyas.

Además, su dama inglesa que viajaba mucho a España era una experta en el mundo egipcio y tenían larguísimas conversaciones. Dicen que las joyas que hoy conocemos tienen su origen en Egipto. Para Victoria Eugenia las joyas eran como una protección. Cuando tienen el atentado recién casados que están dando vueltas por las calles de Madrid lo que le dice su dama inglesa es que no ha muerto por las joyas, porque fueron su protección.

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