Vanessa Montfort: “María Lejárraga fue descubierta por el mundo académico muy recientemente”

Vanessa Montfort nos envuelve en la historia de la mujer que escribió en la sombra algunas de las obras más importantes del siglo XX. Cuando a la directora teatral Noelia Cid le encargan estrenar Sortilegio, la obra perdida del reputado dramaturgo Gregorio Martínez Sierra, decide informarse sobre ella a través de los documentos que conservó su mujer, María Lejárraga. Sin embargo, mediante su investigación Noelia no sólo se sumerge en la compleja relación amorosa entre María y Gregorio, sino que va a encontrarse con un misterio que lleva más de un siglo sin resolver.

Se verá entonces arrastrada por la vida llena de pasión, arte y feminismo de María, alguien que luchó contra viento y marea por ejercer su vocación y que vivió en primera línea los grandes hitos del siglo pasado.


En esta novela nos hablas de María Lejárraga, una mujer que se quedó en la sombra, ¿de dónde viene esta historia?

Es una historia que de no haber sido verdad alguien debería de haberla escrito porque tiene tantos ribetes, tiene aventura, tríos amorosos y, sobre todo, tiene un misterio que no hay nada que me pueda gustar más como escritora. Ese misterio no lo encontré solo yo. Curiosamente María Lejárraga fue descubierta por el mundo académico muy recientemente. En los años 60 Patricia O’Connor que aparece también como personaje en la novela porque quería hacer un homenaje a estas dos grandes descubridoras que son ella y Alda Blanco. Patricia da con ella por casualidad y se hace una tesis sobre teatro español contemporáneo. Ella es una de las grandes expertas y empieza a sospechar que detrás de la firma de Gregorio Martínez Sierra, por las notas que encuentra y al ponerse en contacto con la familia de María, que al ser su mujer en esa época acaba siendo como un poco su asistente y empieza a sospechar que esa capacidad que tiene él para crear esos personajes femeninos se lo debe más a María. De hecho era un secreto a voces en esa época. Ella empieza a tirar de ese hilo porque su director de tesis se lo recomienda. A partir de ese momento te preguntas por qué siguió oculto el nombre de María Lejárraga cuando es uno de los clásicos. Ya no estamos hablando de una autora silenciada más, estamos hablando de la autora de El amor brujo junto a Falla o de Canción de cuna que se ha llevado a cine cinco veces.

Te preguntas cómo desde los años sesenta esto se queda parado en el mundo académico. Yo creo que simplemente es el desinterés. Ella no tuvo la plataforma de llegar al gran público con lo cual yo cuando me encuentro esta historia para recuperar la figura de esta mujer de la cual yo pensaba que era la coautora de su marido me doy cuenta de que hay pruebas suficientes para asegurar que ella fue la única autora de esas 90 obras que se le atribuían a su marido.

Claro en esa época si ella firmaba las obras con su nombre no hubiera tenido la misma repercusión

Claro, no hubiera tenido ninguna. Esto el contexto es a principios del siglo XX que es muy fascinante a nivel literario sobre todo en Madrid porque están los grandes cafés literarios, los cafés de tertulia y era una época muy diva a todos los niveles, pero la mujer era un cero a la izquierda. Había novelistas estaba Emilia Pardo Bazán que tampoco tenía las mismas circunstancias que María porque ella dependía de un contrato de maestra mientras que, la situación económica de Pardo Bazán podía dedicarse a escribir novelas eso no es un emérito. Lo que quiero decir es que María a la vez era dramaturga. Este es el kit de la cuestión porque no había dramaturgas. De hecho, no las había hasta bien pasado el siglo XX. Con lo cual podemos decir que es nuestra primera dramaturga y, sobre todo, también a día de hoy la más exitosa porque escribió 40 obras de teatro.

El parapeto del nombre de su marido le daba mucha libertad. Es decir, sus obras no se habrían estrenado en los teatros nacionales e internacionales. Ella era consciente del prejuicio que hubiera caído sobre su obra al saber que estaba escrita por una mujer. Yo creo que al principio fue un acuerdo. Su contrato de maestra tampoco le permitía firmar obras públicamente porque ser mujer y el ser escritora era considerado una profesión poco decente para las mujeres. De hecho, se lo prohibía expresamente su contrato de maestra al igual que acudir a clase sino llevaba puestas dos enaguas. En ese momento los dos vivían de ese contrato porque, como curiosidad, ella era diez años mayor que él. De tal forma que dijeron de momento que las obras lleven el nombre del padre y luego, yo creo que la firma se hizo tan poderosa que no se podía destruir eso.

El entorno de María es muy importante. Sorprende ver como en esa época María se “separa” de su marido

Se podía separar lo que no se podía era divorciar. Se separa cuando Gregorio deja embarazada a Catalina Bárcena con quien tiene una relación desde hace once años. Una de las perplejidades que te entra como autora es decir cómo esta mujer feminista, que luchó por el voto feminista como es posible que aguantara estos once años. Ella era un mujer que estar con Gregorio le venía muy bien porque era un hombre muy abierto en el sentido de que permitía que ella se fuera a Granada con Manuel de Falla y luego se encerrara con él en un hotel para componer juntos El amor brujo. A ella le daba mucha libertad y tenía una vida muy rica a cambio de que él firmara las obras. Al principio le da igual hasta que le deja de dar cuando él se enamora de Catalina Bárcenas y la deja embarazada. Ella dice que no va a vivir una doble vida, la destruye emocionalmente y se va a recuperarse a su casa de Niza. A partir de ese momento surge la María feminista porque se da cuenta de que ha apostado todo a una carta ya en sus obras se ve ese palpito feminista.

¿Cuánto tiempo te duró el proceso de investigación para escribir el libro?

Empecé con la obra de teatro cuando me la encargaron. Empecé hace tres años, luego se estrenó la obra y fue la primera vez que el nombre de María Lejárraga se subió a la marquesina de un teatro. Fue muy emocionante. A partir de ahí y del éxito que tuvo la obra yo empecé a escribir la obra y ya me estaba documentando sobre ello. En ese camino también descubrí su tumba porque hasta ese momento no se sabía dónde estaba. Me recorrí todos los cementerios de Argentina. Los familiares no se acordaban dónde estaba la tumba y las dos investigadoras tampoco sabían dónde estaba. Al final, encontramos unas cartas traspapeladas gracias a su sobrino nieto y ahí hablaba de que quería ser incinerada y que sus cenizas se tiraran al Río de la Plata, incluso sé quién las había esparcido. El misterio ha llegado hasta el final.

Actualmente todavía hay muchas mujeres que se encuentran en la sombra. En la novela tú muestras a algunas de ellas como Marga Gil

María en la primera parte de la novela está rodeada de hombres porque se dedica al mundo literario al 100%. En ese segunda parte, cuando ya se inicia en el feminismo para que no le pase a las demás lo que le ha pasado a ella funda un club en donde están mujeres impresionantes e intelectuales. Hay otras como Marga Gil que tiene una historia tanto triste como bonita. Esta mujer que era una superdotada y fue la primera mujer escultora en piedra en España, cuando se decía que las mujeres no tenían la fuerza suficiente para hacer este trabajo, que dejaba a los críticos boquiabiertos con sus obras. Ella destruye su vida y su obra por amor.

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