Gio Zararri: “Siempre solemos estar dominados por las emociones”

Tras su éxito con El fin de la ansiedad, Gio Zararri regresa con la publicación de El arte de cuidarte en donde ofrece unas herramientas para mantener la armonía y alejar los problemas y el dolor de tu vida.

Respaldado por la ciencia y basado en la experiencia del propio autor, El arte de cuidarte te muestra las acciones simples y efectivas que puedes llevar a cabo en tu día a día para mantener alejados los conflictos emocionales, empezar a cuidarte y diseñar la vida que siempre has deseado.


En la vida establecemos que tendemos a pesar que son los acontecimientos los que provocan directamente las emociones y nuestra conducta, pero en el libro aprecias que no es así

En este nuevo libro lo que he intentado un poco es definir esa necesidad que tenemos las personas de autocuidarnos y de ser un poco responsables con nuestra vida porque eso que sentimos muchas veces depende del momento que hemos vivido. Entonces, en El arte de cuidarte indico que es muy necesario aprender a cuidarte porque muchos de los trastornos emocionales y de los problemas de la vida suelen venir a partir de un descuido personal en el que no nos damos cuenta, pero nos dejamos arrastrar un poco por las emociones o las situaciones y nos llevan a sufrir ansiedad o cualquier otro tipo de problemas.

Consideras que estamos dominados por las emociones

Sí, yo creo que casi siempre. En las investigaciones que he estado llevando, para escribir este libro y otros, al final queda demostrado que la emoción es una reacción física y psicológica del cuerpo a un estímulo. Cuando sentimos amor o sentimos miedo, un estímulo es el que provoca esa sensación fuerte en el ser humano que lo que busca es que reaccionemos. Al final, la definición de emoción es una reacción a un estímulo que busca que actuemos en consecuencia. Por ejemplo, la emoción del miedo busca que actuemos para ponernos a salvo y, la emoción del amor hace que vivamos ese sentimiento del amor para obtener más de él. Siempre solemos estar dominados por las emociones.

Luego, en el libro he entrado un poco en el detalle de la parte un poco física de las personas y según está estudiado existen un poco a nivel genérico tres tipos de cerebro que son el racional, el emocional y el reptiliano que es el ejecutor. En el sentimiento emocional muchas veces cuando existen situaciones complicadas o que requieren de nuestra atención es el cerebro emocional el que nos domina.

Muchísimas veces las emociones tienen más poder que la lógica. Por eso, cuando alguien sufre depresión o sufre de ansiedad por mucho que le dé a la lógica y diga que no tiene que estar así, al final esa persona lo sufre porque está dominada por las emociones que muchas veces tienen más poder que la razón.

Afirma que para volver a evaluar la vida correctamente nos toca usar la razón y dejar más a un lado las emociones. Algo que no es fácil.

En las terapias psicológicas lo que se busca es devolver el sentido o la fuerza a la razón porque muchas veces es como que la emoción nos puede tanto que nos lleva a trastornos de ira y esas personas no son capaces de pararse a pensar y ver que no es para tanto. Tenemos que aprender a parar esa emoción que el cuerpo siente ante eso que ha sucedido para aprender, un poco, a tratarlo de otra manera y darle el justo valor. El sistema racional nos permite ser capaces de evaluar las situaciones por lo que son, por no dejarnos llevar por las emociones o por los instintos sino en ocasiones decir vale porque me estoy dejando llevar por ellas y tengo que tratar las cosas de otra manera. Esta es la ventaja que tenemos los seres humanos con respecto a otras razas como los animales.

Es importante tener controlada o poder controlar la ansiedad. ¿Por qué le tenemos tanto miedo? ¿Cómo podemos combatirla?

La ansiedad se puede tener muchas veces. Le tenemos mucho miedo porque al final la ansiedad alimenta al miedo. Son distintos miedos que hacen que ese control que teníamos a los temores y las preocupaciones se desborde y, una vez que se desborde es como que surge un trastorno. Un trastorno es un mal funcionamiento. Esa emoción que en teoría sirve para ayudarnos a sobrevivir cuando existe un peligro real, que es la ansiedad, se activa, se mantiene cuando no hay necesidad y es cuando se da el trastorno. Cuando esto sucede muchas veces las personas sufren este trastorno, sufrir la ansiedad y estos síntomas que son muy complicados de llevar durante muchos meses. Es por ello que, como la ansiedad es un mecanismo de alarma, lo que hace este mecanismo es que estemos alerta, que nos preocupemos, que busquemos las posibilidades que tenemos, que busquemos en nuestra mente, que reflexionemos sobre ello y pensemos si puede suceder lo que tanto tenemos. Esto lo que supone es hacer la bola más grande y es muy complicado darse cuenta y empezar a tomar el control sobre la ansiedad. Al final, tenemos tanto miedo que no sabemos cómo tratarla, creemos que es algo externo a nosotros, que se puede tratar con pastillas o ni siquiera buscan ayudarse ni informarse porque tal vez temen tener algo diferente o sufrir una enfermedad grave.

Cuando te das cuenta que la ansiedad contempla tanto y tan distintos síntomas es el momento en el que uno ve la luz y dice es el camino. Esto es complicado y seguirá siendo complicado. Es un problema que no se va en unos días, pero sabiendo un poco lo que tenemos podemos intentar tratarla.

Acción y reacción son dos denominaciones de las que hablas en el libro para hacer referencia al trastorno de la ansiedad

En el libro intenté indicar cosas que nos han pasado a mí como a otras personas que han podido sufrir ansiedad y la han superado, pero con el tiempo les ha vuelto. Ahí te das cuenta muchas veces que tienes que cuidarte siempre y de que somos humanos por lo que, nos pueden pasar estas cosas. No podemos pensar que podemos abarcar con todas las emociones y los problemas del mundo porque si lo intentamos, al final, llegará el día en que surja un problema más grande y te surja un trastorno como estos.

Por esto es importantísimo saber actuar y reaccionar. La reacción la indico más en el sentido en el que ya sufras ese problema. La acción es como una especie de hábitos que serían muy importantes mantenerlos en la vida de todas las personas para comprender que depende de cómo te trates es lo que la vida, un poco, te va a devolver. La acción es actuar ante la vida, cuidarse, hacer deporte, aprender a calmarse, a vivir con las personas, aprender a descansar y a tener muchos hábitos saludables que todos necesitamos. La reacción es más una acción directa ante esos problemas cuando surgen.

Es clave, y algo que todos deberíamos hacer es cuidar nuestra mente dejando las cosas negativas fuera y haciendo ejercicio.

En el libro he intentado dividir estas acciones de la vida en tres partes que sería, por lo que he investigado, los elementos que nos hacen sentirnos felices en ocasiones. Al final, la felicidad es más momentos de los que podemos sentir esa realidad que, una cosa constante. Entonces, para ello hay que cuidar el organismo, la mente y el ambiente que nos rodea.

Una de las mejores acciones para cuidar tanto nuestro organismo como nuestra mente es hacer deporte. Al igual que indico en el libro existen muchas hormonas buenas y malas. Al final, las personas estamos hechas de química y es la química la que nos domina, no las emociones. La química es la que nos hace actuar de una o de otra manera aunque son cosas que han ido evolucionando a lo largo de los años que no nos damos ni cuenta. Para controlar esa química o para devolver al cuerpo esos niveles hormonales que nos ayudan a sentirnos bien es mejor darle serotonina, oxitocina o esas hormonas de la felicidad que darle lo contrario.

Está demostrado por la ciencia que el deporte es el mejor antidepresivo natural y funciona tanto para sentirnos mejor, para calmarnos, para sentirnos más equilibrados y para tratar cualquier tipo de problema y hacernos sentir mejor.

El sueño y el pensamiento positivo son otros dos elementos necesarios para combatir la ansiedad

En la división que he hecho en el libro, dentro del cuerpo y de la mente está el descanso. Hay muchas personas que me piden consejo y me doy cuenta que muchas de esas personas no descansan realmente. Está demostrado que si no descansamos nuestra mente no funcionará como debe. Descansar es un modo de recargar las energías que necesitamos para vivir mejor. Es totalmente necesario y, sobre todo, si une persona sufre algún tipo de problema emocional y necesita limpiar o aclarar su mente es primordial.

Existen muchas acciones que nos pueden ayudar como la visualización positiva. Se han hecho estudios de cómo tratar este tipo de acciones o de ejercicios ante la vida. El ambiente también puede influir en el modo en el que se estresan los genes y que no es solo la herencia o la genética como muchas veces se han pensado. Se ha demostrado que en los trastornos emocionales no son los genes los que dicen que una persona vaya o no a sufrir un trastorno sino el modo en el que esa persona vive.

Todas estas acciones intento resumirlas para que las personas se den cuenta de cómo practicando esa visualización positiva, descansando mejor, realizando ejercicio o aprendiendo a distraerse haciendo cosas positivas puede hacer que su vida mejore y la de sus descendientes porque, al final, transforma incluso el modo en el que se expresan los genes.

El amor no es solo de contar con el de otras personas sino con el de uno mismo

Las emociones generan cambios en el cuerpo y entre ellos, también, están los cambios hormonales. Muchas veces el hecho de ser muy positivo o de amarse a uno mismo genera cambios en nuestro organismo e incluso nos hace más fuertes.

Existen emociones totalmente opuestas al miedo como es el amor. Si una persona aprende a darse mucho amor contrarrestará ese miedo y esas hormonas que le producen estrés y ansiedad. El modo de apreciarse a uno mismo y de quererse quizás sea la mejor medicina para trastornos como la ansiedad.

Al final de los capítulos incluyes unas recomendaciones o consejos

Mucho de lo que he escrito en el libro también lo he puesto en práctica cuando tenía alguna situación más complicada o tenía que resolver algún problema. Hacía deporte, mantenía mi mente ocupada y hacía alguno de los consejos que he puesto para ver que realmente funcionan.

Los puse pensando en otras personas que pueden sufrir ansiedad u otros trastornos complicados para que se pudieran identificar muchas de las acciones para que les llevaran a la calma y les hicieran sentirse mejor.

Me quedo con uno de los capítulos de tu libro que tiene por título “Sonríe aunque no tengas ganas”

Hacer esto es muy importante. Investigando las emociones universales descubrí que un científico demostró que los gestos que tenían las personas, en cualquier parte del mundo, hacia ciertas emociones eran las mismas así que cualquier persona si tenía miedo arqueaba las cejas o mostraba cara de preocupación y si sentía compasión sonreía más. De este modo, se demostraba que ante ciertas emociones, que son universales todo el mundo realiza los mismos gestos.

También, se hicieron estudios en donde se demostraba que el mero hecho de sonreír genera cambios físicos en nuestro organismo y nos hace sentir mejor. En el libro he intentado demostrar que hay que sonreír muchas veces en la vida aunque no tengamos ganas porque ya el hecho de sonreír, aunque no tenga nada que ver con la realidad que estamos viviendo, nos va a hacer sentir mejor y es una manera de engañar, un poco, al cuerpo y a la mente. Muchas veces es el cuerpo o la mente la que intenta engañarnos a nosotros.

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