Andrés Wood: «Existe un conflicto entre las nuevas generaciones de jóvenes chilenos y las élites que detentan el poder»

El cineasta dirige la película Araña, en la que explica el surgimiento, a comienzos de la década de 1970, del grupo paramilitar de extrema derecha Frente Nacionalista Patria y Libertad


El film, que es una coproducción chileno-argentina, se centra en relatar las motivaciones ideológicas de esta organización terrorista, y muestra detalladamente los continuos sabotajes y los atentados que cometen sus miembros, con el fin de derrocar el régimen democrático chileno, presidido por el político socialista Salvador Allende. Wood introduce en la trama la historia sentimental de un triángulo amoroso entre tres de los líderes activistas que forman parte de la cúpula del grupo paramilitar nacionalista, fascista y liberal.

El Frente Nacionalista Patria y Libertad colaboró con el ejército para destituir del poder a la coalición política izquierdista, denominada Unidad Popular, a través del triunfo de un golpe de estado militar, que estableció en el gobierno chileno al general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Tras el alzamiento, el grupo paramilitar se disolvió, pero sus miembros continuaron ligados a la dictadura. Algunos de sus líderes fueron acusados de cometer diversas violaciones a los Derechos Humanos durante el régimen militar chileno.

Araña es una película que alberga un gran contenido social, ya que refleja el contexto político de Chile durante el comienzo de la década de 1970. Sin embargo, el director también pretende mostrar cómo la juventud se opone a su pasado. Wood idea un personaje, que no se cree la pantomima orquestada por las élites del poder, y no acepta participar en la corruptela política, que se desarrolla desde las altas esferas del país.

Este papel representa la conciencia de la sociedad de hoy en día, que critica abiertamente el comportamiento narcisista de las altas esferas chilenas, y supone una seria amenaza para su consolidación en el poder. «Existe un conflicto entre las nuevas generaciones de jóvenes chilenos y las élites que detentan el poder. La juventud es la esperanza, y sabe identificar quiénes son las personas que apoyaron la dictadura, y que todavía se encuentran en las posiciones privilegiadas de la sociedad. La reconstrucción del país hacia un régimen democrático estable va a comenzar a partir de ellos», asegura el cineasta chileno.

El director, con la intención de llegar a una mayor audiencia, liga la biografía personal y la relación afectiva de tres activistas de extrema derecha, que se llaman Inés, Justo y Gerardo, con los acontecimientos históricos reales que sucedieron en Chile a comienzos de la década de 1970. Estos tres terroristas viven un triángulo amoroso disfuncional, en donde prepondera la traición y la infidelidad. La trama discurre a lo largo de más de 40 años, por lo que Wood decidió cambiar a los actores principales para reflejar el inevitable paso del tiempo de los protagonistas. La historia no está narrada cronológicamente, y el argumento va pasando del pasado hacia el presente y viceversa. El largometraje cuenta cómo los personajes van evolucionando, y pasan de ser unos jóvenes activistas a convertirse en unos poderosos empresarios y funcionarios del estado.

La actriz argentina Mercedes Morán, que interpreta a Inés durante su edad adulta, reconoce que le costó mucho aprender a pronunciar el acento chileno. La intérprete también comenta que le es muy complicado empatizar con su personaje, y entender su radical posición política. «Inés es una mujer manipuladora, por lo que me resulta muy difícil no juzgar su comportamiento interesado. Trato de comprender los motivos ideológicos que acoge, e intento desentrañar por qué se comporta de esa manera tan violenta y vengativa. Este es un ejercicio muy complejo, porque ella se convierte en un personaje siniestro», asegura la actriz.

Araña, que se estrenó en Sudamérica el pasado 15 de agosto, todavía no tiene fecha en España. La película generó una gran controversia política en Chile, y logró una amplia polarización social en el país. El largometraje es una metáfora del trágico pasado chileno, que se convierte en una sombra que persigue al presente actual. Esto se debe al hecho de que los protagonistas intentan, desde las clases elitistas que sustentan el poder, que su pasado no aparezca en los medios de comunicación, con el objetivo de que no se revelen las macabras y violentas acciones que efectuaron durante su juventud. La película está protagonizada por los actores Mercedes Morán, Marcelo Alonso, María Valverde y Felipe Armas.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*